Gaston Leroux

El jueves pasado , fuimos a una galería de arte donde se expusieron manualidades artísticas de distintos orígenes y de distintos tiempos , una exposición que además fue una subasta al final de la misma , donde personas de vastas fortunas compraban objetos por millones de dólares.

Dentro de la enorme gama de artículos que ahí estaban expuestos , había una que me llamo especialmente la atención , esta siendo una mascara de marfil diseñada para cubrir la mitad del rostro de una manera elegante y sublime para un evento de mascaras. No obstante pude ver que la inspiración de aquella mascara , debido a su fecha de elaboración ( 1911) esta basada e inspirada en la mascara del Fantasma de la Opera.

Si alguna vez uno se encuentra en algún evento social y alguien menciona al Fantasma de la Opera , les aseguro que la mayoría sabrá quien es aunque la procedencia de dicho conocimiento podrá variar mucho dependiendo la persona y su personalidad.

Muchos dirán que conocen al  Fantasma de la Opera por la película que se hico en 2010 ; otros dirán que le conocen por el musical de Broadway , sin embargo muy pocos dirán que conocen de el por la novela de Gaston Leroux “ El Fantasma de la Opera”  publicada en 1911.

Por un lado , esto es algo extraño debido a que muchos cineastas y directores de teatro han sido fascinados por este obscuro personaje , tan es así que hasta la fecha la mayoría de las personas saben quien es el Fantasma de la Opera de Paris , algo que me parece un tanto decepcionante si al ponernos en los zapatos del escritor.

Esta obra la llegue a leer hace un buen tiempo , aproximadamente una década ,  en un viaje a Londres , donde pase mes y medio por razones meramente placenteras , por lo que tuve la oportunidad de leer esta gran novela.

Como suele suceder con el encuentro cara a cara con obras especiales que se encuentran en nuestro destino , el leer al Fantasma de la Opera no se encontraba de ninguna manera en mis planes. Sin embargo , casi dos días después de haber arribado a Londres , conocí a una mujer que me invito´  al teatro a ver  la obra que hemos mencionado.

Esta obra causo en profundo impacto en todos mis sentidos , quedando tatuada en las hojas de mi mente  con una tinta imborrable.

Al salir del teatro esa noche , mi compañera me dijo que si creía que la obra musical era buena , debía entonces leer el libro , ya que este era mucho mejor.

Aquel comentario me intrigo mucho e inmediatamente después , mas bien el día siguiente , fui a comprar el libro al que leí durante un mes todos los días sentado en una silla en High Park en frente del lago y la fuente.

Verdaderamente recomiendo fuertemente a la novela de Gaston Leroux.

Cinco sitios tranquilos y pacíficos para poder leer

El otro día, después de salir de realizarme unos estudios de química sanguínea de 24 elementos, decidí pasear por la Ciudad para encontrar un  lugar Pacífico para ponerme a leer y ya que no existen muchos en el D.F. Por la carga de contaminación de ruido qué hay, te dejo esta lista de espacios tranquilos en los que podrás leer cómodamente sin el temor o la presión de que alguien te interrumpa mientras estás leyendo.

1)         Fondo de Cultura Económica en Condesa

En una de sus calles, cerca de la Universidad la Salle, existe una librería en la que podrás entrar para disfrutar de uno de tus libros o alguno de los qué hay abiertos en todo el recinto. Es un espacio grande, tranquilo que posee una cafetería o sillones en los que puedes sentarte cómodamente y disfrutar de una buena lectura. Te relajaras al instante y el tiempo se te pasará volando.

2)         Pasaje en la calle Homero de Polanco

Si estás caminando por ahí a las 10 de la mañana, veras a muchas personas haciendo ejercicio o paseando a sus perros, pero las fuentes y la tranquilidad del lugar, a pesar de los automóviles que circulan a tu alrededor te despejarán la mente y mientras estés rodeado de la naturaleza tu lectura será más llevadera, además, puedes recorrer el camino a pie y disfrutar de ese regalo natural.

3)         El jardín de los arcángeles en San Ángel

En una de las calles escondidas del centro de San Ángel existe el Jardín de los arcángeles, un lugar poco conocido y frecuentado que te encantará debido al enorme silencio que puedes encontrar sentado en sus asientos de piedra. Es un espectáculo lleno de árboles y tranquilidad rodeado de casas antiguas, calles de piedra y soledad.

4)         Plaza se la Conchita en Coyoacán

A horas muy tempranas o muy tardías este pequeño jardín decorado con una bella iglesia y una cruz de piedra en el centro es un lugar perfecto de silencio para poder leer a gusto. Las calles de piedra y las casas de alrededor son una decoración pacífica que combina a la perfección con el entorno natural del jardín. Si tienes la fortuna que la iglesia esté abierta cuando pases por ahí, no dudes en hacerle una visita y admirar su edificación.

5)         Bosque de Tlalpan

Al sur de la Ciudad, escondido entre edificios, smog y ruido, existe el bosque de Tlalpan perfecto para correr, hacer ejercicio, invitar a tus amigos a un día de campo, para hacer senderismo o para leer. En su gran espacio lleno de vegetación podrás recorrer los caminos y encontrarte con algún  tronco caído en el que podrás sentarte para leer un rato. La Paz de la naturaleza y sus sonidos te relajaran inmediatamente y podrás disfrutar de la soledad junto con tu mejor amigo, un libro.

¿A cuales has ido tú?, ¿Qué otros sitios me recomiendas? Te estaré leyendo en comentarios.