Pensamientos de Invierno

Hace unos días fui a hacerme una biometría hemática que me es rutinaria con el paso de cada seis meses, simplemente para asegurar que me encuentre bien y para arreglar los detalles que cada año trae consigo mismo para con la salud personal. Como de costumbre, todo me fue bien dado a que verdaderamente intento llevar la vida mas sana que pueda. Al termine mis estudios, salí del médico con prisa para apresurarme hacia el trabajo. Sin embargo, recibí una llamada que este se había cancelado debido a la tremenda nevada que estaba cayendo.  

Por lo general, soy una persona que gusta ir a trabajar ya que tengo la fortuna de laborar en algo que verdaderamente me gusta, lo que hace por supuesto de todos mis días semanales algo agradable aunque pesados ya que es una labor muy demandante, sin embargo, es una buena carga parecida a aquella que produce el ejercicio cada vez que uno sale de una buena sección en el gimnasio.  No obstante, debo decir que si existen aquellos días donde lo único que quiero es estar en mi cama y tomando te.

Si bien estos días no suceden con mucha frecuencia, cuando suceden por lo general es en los meses de invierno cuando la nieve cae con furia en esta ciudad por varios meses casi sin parar: es aquí cuando se producen lo que llamo pensamientos de invierno. “El invierno “ decía el abuelo de mi esposa “ es cuando el mundo se va a dormir”  algo que al menos en el mundo natural así lo es. Durante esta estación glacial, los osos buscan su madriguera para dormir por meses enteros; los lobos procuran siempre estar en los lugares más profundos del bosque; los pájaros duermen sin cesar es sus nidos escondidos en los troncos de los arboles; e inclusive los granjeros se olvidan del trabajo de la tierra por algunos meses y se dedican simplemente al cuidado de sus animales resguardados en un cálido establo.  

El invierno,  al menos en estas partes nórdicas del mundo, es una época donde la luz del sol es corta y escasa y donde la obscuridad de las noches polares son largas y lentas cuya obscura existencia es armoniosamente contrarrestada por la azucarada nieve que cae de los cielos poblados de nubes gruesas y blancas como el algodón.

En estos tiempos de invierno, los lagos y los mares se congelan,  lo que produce la inactividad de muchos buques privados y comerciales aunque produce actividades en familia como lo es el patinaje en hielo o juegos de hockey con los amigos. Este tiempo es también uno cuyo hipnótico efecto produce reflexiones profundas sobre la vida que le dan un tiene especial, un tinte azul obscuro que puede dar también pie a la melancolía o a sentimientos de una pacifica y sobria felicidad al entender que estamos concluyendo un año mas de vida. 

Ese día, cuando se canceló el trabajo, lo pase en frente del fuego escuchando los sutiles mensajes de las flamas y el crujido de la leña. Una gran experiencia.