¡No puedo levantarme para hacer ejercicio!

Todos queremos tener un cuerpo de superhéroe, nos ponemos como objetivo salir a correr, ir al gimnasio o hacer ejercicios en casa, pero de pronto nos encontramos con nuestra kryptonita, la pereza. Cuando nos enfrentamos a este poder oscuro y maligno, generalmente sucumbimos y nos quedamos tirados, no sobre la lona, sobre la cama, pidiendo cinco minutos más al round. Por eso hoy quiero darte algunos consejos para que logres vencer a la flojera y te conviertas en todo un campeón, pues cuando me dedicaba a la venta de maquinaria como los router CNC, estaba tan cansado que me dejaba noquear por esta maldad que reina en el mundo y en nuestros cuartos.

De la noche a la mañana no vas a cambiar tus hábitos, se necesita esfuerzo y perseverancia, además de empezar poco a poco. Los horarios laborales o de escuela suelen ser variados, por lo que depende de la hora en la que te levantes, podrían servirte o no lo que te voy a recomendar. Comienza programando tu despertador una hora antes de la que te levantas normalmente, lo más seguro es que la desactives y la desactives cada diez minutos, pero llegará algún punto en el que te levantes quince minutos o media hora antes y podrás aprovecharla. No es mucho tiempo, así que podrías hacer lagartijas, abdominales, subir y bajar las escaleras.

Con el tiempo te irás levantando más temprano, hasta que te dé tiempo de salir a correr, caminar o trotar a tu calle o irte a algún parque cercano. Después podrías ir aumentando los minutos que te quieres levantar más temprano, hasta que sean dos horas, donde puedes hacer lo antes mencionado y combinarlo con otros ejercicios. Si tienes un gimnasio cerca, podrías inscribirte después de que ya te hiciste el hábito de levantarte cada vez más temprano. Recuerda que la actividad física te llena de energía para tu día.

Si ir paulatinamente con tu despertador no te funciona porque sabes que aun así lo apagarás a cada rato, lo siguiente que puedes hacer es obligarte. Podrías pedirle a algún familiar o a alguien con quien vivas y se levante a la hora que quieres ejercitarte que te ayude, que te despierte a costa de lo que sea, sólo recuerda no enojarte, pues tú se lo pedirás. Otra opción que podría desesperarte pero funciona muy bien es poner tu celular lejos y con una melodía estridente, para que tengas que levantarte a apagarlo y así será más complicado que vuelvas a acostarte, y si regresas a la cama lo mejor será que pongas una nueva alarma media hora después y sigas dejando el celular alejado.

 

Lo importante es que encuentres una motivación y no veas el ejercicio como una obligación. ¿Cómo lo logras? Intentándolo y cuando comiences a ver los resultados esto te llenará de alegría y satisfacción, por lo que querrás seguir por el mismo camino. No necesitas de un gimnasio muy caro o correr en algún parque exclusivo, lo único que necesitas son ganas de realizar alguna actividad física y en cualquier lugar podrías hacerlo, lo que importa es activarte y eliminar esa kryptonita de tu ser. Espero te sirvan estos breves consejos para que tengas una vida más sana desde temprano, pues al que madruga, Dios lo ayuda.