La flexibilidad y el acondicionamiento es lo mejor para un trabajador remoto

Cada vez estamos observando más y más personas que se encuentran trabajando fuera de lo que sería una oficina tradicional.

Los trabajadores remotos, aquellas personas que trabajan desde casa, esos emprendedores que buscan alternativas basadas en la nube o aquellos vendedores que al contar con un teléfono inteligente hace toda la magia para su empresa… son cada vez más los protagonistas que vemos bajo este esquema.

Y, entre muchos de los cambios y ajustes que se notan es que solemos verlos sentados trabajando en un espacio público como una cafetería o restaurante.

Si bien al presentarse en estos lugares, dichos personajes realizan un consumo para “justificar” su estancia en el lugar vemos dos caras de la monda importantes:

  1. a) Desde el punto de vista del establecimiento

Al ver una persona pegado en su portátil sabe ya de antemano que va a trabajar.

Esto va a representar dos cosas: la primera es que seguramente pasará mucho tiempo ocupando una mesa y segundo, su consumo no será muy alto.

Además de que muy seguramente pedirá un “lugar privilegiado” en donde por lo menos tenga un enchufe a la mano y solicitará el acceso al WiFi.

  1. b) Desde el punto de vista del cliente

Sabe que le podría resultar complejo encontrar un lugar realmente cómodo y con acceso a un enchufe.

También sabe que deberá consumir “lo mínimo” para no verse mal y poder así tener el “pretexto” para usar el Wifi del establecimiento.

Entonces, tienes el enchufe y un asiento y ya estás listo pero, ahora tienes que ir al lavabo.

Cuando estás en tu cafetería favorita, ¿cómo eliges al extraño que va a cuidar tus cosas?

¿Has intentado alguna vez entregar tu computadora portátil al barista? ¿No? Yo tampoco. Y bueno… la cuestión es que dejar tus cosas por unos momentos realmente es el mayor de los suplicios.

Todos lo hemos hecho … escaneando la habitación en busca de la persona más amable y confiable.

No es un padre con niños, ese chocolate caliente arruinará tu computadora.

No es la mujer que parece que le fue mal en la escuela secundaria y podría superarte en una carrera a pie.

Podrías preguntarle a los otros compañeros que trabajan, sabiendo muy bien que en realidad no verán tus cosas. Mantendrán sus auriculares y ojos en la pantalla.

Por otro lado y para rematar… pero a veces suele ser incómoda la visita constante del mesero preguntándonos si necesitamos algo más o peor aún, que nos llevan la cuenta sin pedirla.

Bueno… esto y otras cosas más pudieran pasar si buscas trabajar en un café o lugar público.

Quizás aún te guste una buena cafetería pero qué pasaría si en lugar de ella piensas en las oficinas virtuales… o en un espacio de coworking.

En este casos en Network Oficinas obtienes lo mejor de ambos mundos.

Flexibilidad para trabajar donde lo desees, cuando lo desees y si deseas una cafetería, también la encontrarás en nuestras diferentes sucursales.

El tema de enchufes, espacios individuales o para grupos, conexión WiFi y hasta la asistencia de un equipo de trabajo como impresoras, fotocopiadoras, secretaria etc, estarán ahí para apoyarte.

Encontrarás nuestras oficinas en lugares en Reforma, Polanco o Lindavista en donde podrás reservar de forma rápida y sencilla.

Con nosotros encuentras alguien en quien confiar.

Los espacios de coworking están llenos de personas que se han seleccionado a sí mismas para trabajar allí. Es probable que conozcas muchos de los nombres de esas personas.

Y en lugares como estos podrás caminar al baño sin miedo de perder tus cosas o si realmente eres una persona nerviosa, dáselo al administrador del espacio durante tus paradas y ya está.

Podrían pensar que eres un poco paranoico pero están ahí para ayudar y para trabajar… todo fluye de maravilla en un espacio diseñado para ello ¿no lo crees?