Faro

La brisa del mar se podía sentir en cualquier punto de esas rocas, era imposible escapar del mar en esa isla, el olor siempre estaba presente en el aire y el paisaje solo cambiaba de colores azules claros a tonos oscuros y con la iluminación apropiada podía llegar a ser negro.

Había un faro lejos del pueblo, nadie iba ahí si no tenía un objetivo pero el objetivo de Leslie aún estaba incierto aunque estaba segura que debía de pasar por ese lugar, estaba ligeramente abandonado no había tanto polvo pero se veía que alguien iba a limpiarlo de forma frecuente.

El faro estaba hecho de metal, en él había carteles viejos, uno que todavía resistía decía “Industrial properties for lease Mexico” estaba amarillo y viejo. La verdad es que Leslie negaba el objetivo de su búsqueda, hay una diferencia entre solo salir a caminar y caminar para que las cosas se queden atrás.

Hasta el paso cambia, se vuelve tenso, angustiado, desesperado, los hombros se tensan más de lo que tienen que hacerlo.

Vídeo: YouTube 

Referencias: Vesta y ABC 

 

La chica salió a caminar con el pretexto que quería caminar pero en realidad lo hizo porque estaba enojada. Todavía no iba ni a medio camino para que las cosas se aclararan, lo único que sabía en ese momento es que cargaba muchísimo más que lo que veía en su maleta.

Parecía que sin importar los kilómetros recorridos no eran capaces de borrar lo que no quería o deshacerse de las cosas como si por tanto caminar estas también se cansara y un día decidieran dejarla ir. Al parecer ahí la única cansada era ella y en consecuencia sus defensas se bajaban haciendo que fuera más vulnerable.

El sólo pensarlo le hacía sentir una presión en el pecho, dolencias propias de gente de la tercera edad, podía sentir una tensión en el cuello y una energía que amenazaba con entumirse, quería llorar pero no podía, las lágrimas se negaban a asomarse siquiera, le frustraba muchísimo por eso prefería caminar, quedarse parada le hacía sentir su condición de humana vulnerable a sus propios sentimientos y pensamientos.

Ese faro se veía viejo pero aún se veía vivo haciendo realidad su misión de cuidar a todo aquel que se aventurara a esa porción de mar, en la luz se veía imponente pero en la noche cobraba vida como un guardián que velaba por todos los aventureros alrededor, incluida Leslie.

No sabía cuándo se iba a ir ese sentimiento tenía la idea de que si lo confrontaba se iría pero todavía le daba mucho miedo eso así que decidió traducirlo a pasos, tal vez con la caminata las cosas estuvieran más claras, tal vez si caminaba sobre la arena se diera cuenta de lo pequeña que era pero al mismo tiempo de lo inmensa que podía ser.

El mar era viejo y seguro sabía más de la vida que ella así que se quedó contemplándolo unos momentos más para luego a seguir caminando, en este momento no había más que pudiera hacer.

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