Cómo embalar bajo un presupuesto estipulado

Para una empresa que recién comienza, descubrir exactamente dónde puede utilizar un empaque efectivo es el primer paso para dirigir una empresa exitosa.

Por lo tanto, aprender cómo acumular un presupuesto no solo puede ayudar a tu empresa a controlar los costos ahora, sino que también evita la necesidad de realizar cambios importantes a medida que tu empresa crezca.

Así que veamos 3 formas en que puedes aprender cómo hacer un presupuesto:

1) Revisa tu estilo de caja

Con una amplia gama de soluciones de empaque disponibles en el mercado en estos días, decidir qué opción funciona mejor para tus productos puede ser abrumador y confuso a veces.

Sin embargo, para que sea más fácil, intenta considerar para qué necesitas exactamente la caja.

Si planeas enviar tu producto a través del correo postal de tu país, la mejor solución serían las cajas hechas de cartón reciclado de alta calidad con caras y lados de múltiples capas, son una solución de estudio para artículos que viajan a través de múltiples puntos de contacto.

Sin embargo, para una empresa que busca mejorar la exposición de un producto dentro de una tienda, por ejemplo, considera el uso de empaques de cartón sólido como una opción.

A menudo es más barato y más delgado que el cartón corrugado, el diseño limpio de la tapa y la base hace que el empaque sea más presentable y relevante para el entorno minorista.

2) Tus opciones de embalaje interno

Si deseas comenzar a ahorrar más en tus suministros de embalaje, considera cambiar a un embalaje con colchón de aire …

Con la película de embalaje de aire se ocupa mucho menos espacio físico que las envolturas de burbujas y los chips de poliestireno, libera espacio de forma instantánea para ser más productivo.

Y con el beneficio adicional de las líneas perforadas entre cada película, esto definitivamente acelerará el proceso de envío y presentará una estación de empaque más limpia.

Además de ahorrar hasta un 50% de costo solo en el primer año, el empaque de colchón de aire funciona bien para las empresas que buscan proteger los artículos delicados durante el tránsito, ya que evita la molestia de almacenar diferentes opciones de empaque.

Esto es así porque la mayoría de las máquinas de amortiguación de aire están diseñadas para producir diferentes opciones de acolchado.

Entonces, para una empresa que actualmente utiliza papel o espuma, complementar la actual opción de protección para el empaque de aire es más fácil de lo que piensa.

Sin embargo, si estás en el negocio de distribuir artículos más valiosos, el costo adicional de las opciones de embalaje interno es rentable si evitas un mayor costo de reemplazo del artículo dañado.

Y con eso, considera opciones de empaque interno más específicas del producto, como cajas forradas con espuma, espuma Instapack o algo más práctico, como un mensajero confiable o monitores de tránsito para ayudar a mitigar el costo de las altas opciones de empaque interno.

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3) Otras opciones de embalaje

Para hacer un presupuesto ajustado, aprovecha al máximo lo que está disponible en el mercado antes de comprometerse con las opciones a medida.

Cuando de un gran cargamento se trata, otro tipo de opciones es el uso de flejes. Dependiendo el tipo de la mercancía podrás elegir entre fleje de plástico o flejes de acero por ejemplo.

Las cajas ajustables, por ejemplo, son de uso múltiple por su naturaleza, ya que sus alturas variadas significan que la caja se puede cortar para adaptarse al contenido que se está empaquetando, mientras que las solapas en exceso se doblan para sellar la caja.

 

 

Falta de honestidad.

Nunca sabía cómo empezar, en realidad nadie sabía cómo empezar esa conversación. Estaban sentados en el bullicio de la entrada del cine, gente pasaba, corría reía y ellos no cambiaban de posición. Estaban enfrente de un letrero que decía Proveedor empresarial.

Sabían que había que hablar de algo pero nadie quiere empezar, pensar que después de esas palabras no habrá nada igual, no necesariamente era malo, simplemente sería diferente, los cambios siempre asustan, es normal.

Ernesto estaba nervioso y alerta, no podía controlar su pie que golpeteaba con un ritmo acelerado el piso y por ende su rodilla. A Berta le sudaban las manos y se podía ver la tensión en su lenguaje corporal, la tensión en su quijada y el silencio no mentía.

Debemos de hablar dijo Ernesto en voz baja y desviando la mirada a todas partes para evitar la mirada de la chica, se veía que decir esa frase le había costado más de lo que incluso el admitiría. Berta hizo una mueca, estaba en una pelea interna sobre enfrentar la situación o huir. Por esta ocasión ella no quería huir.

-Hablemos- dijo Berta en voz alta y quedándose callada, el silencio fue largo y pesado.

Ya habían hablado, esa era la lógica más sencilla, nadie quería hacerlo y nadie iba a hacerlo pero en este momento admitirlo todavía no era una opción. El bullicio crecía conforme pasaba el tiempo, las salas de los cines se vaciaban y nuevas caras aparecían junto con los gritos de los niños que se divertían.

Fuentes: Abasteo, YouTube y El Economista 

Si en ese momento les hubieran ofrecido convertirse en estatuas hubieran aceptado sin pensarlo, congelarse en el tiempo sin tener la presión de que en ese momento era “el momento” para hacerlo. Lo peor era que ni siquiera sus miradas coincidían, se evadían como si la vida les dependiera de ello.

Sus cuerpos aún tensos y encorvados eran incapaces de abrirse un poco, se preparaban como dos animales a defenderse y atacar. Si bien se habían lastimado en el pasado pero no era para llegar a esos extremos.

Por desgracia para ellos era demasiado temprano y ese lugar todavía tenía muchas horas de vida donde podían ser invisibles en esa bola de gente, y es que aunque querían avanzar en realidad solo se mentían a ellos mismos, ninguno quería.

Ernesto y Berta tenían mucho miedo pero la cantidad justa para dejarte paralizado y no actuar para salvar tu propia vida y en este caso perdían una maravillosa tarde por estar pretendiendo que querían hacer eso, en ese preciso instante.

Hubo una especie de vacío en el tiempo donde ninguno de los dos estaba ahí, se perdían en su propia mente con cualquier tontería se iban ¿Un ruido? Lo escuchaban ¿Una sonrisa? La veían pero querían omitir a la persona de su lado, no querían estar ahí y admitirlo requeriría ser valiente como no lo habían sido en mucho tiempo.

¿Y si nos vamos? Dijo Berta como si se hubiera dado cuenta en ese preciso instante de que estaban perdiendo el tiempo. Ernesto no dijo nada, se levantó y se fue.

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