Otras teorías sobre la muerte

Hace unos días, platiqué de algunas especulaciones sobre la muerte y lo que pensamos acerca de ella, y en este post quiero salirme un poco de las “teorías” comprobadas para relatarles sobre las que están muy alejadas de nuestra realidad y que suben al siguiente nivel, al de la ciencia ficción.

Recuerden que en estas entradas no estamos hablando sobre venta de sillas plegables, escribimos sobre temas delicados e interesantes que podrían gustar o no al lector.

Los multiuniversos existen, eso es indiscutible, así como diferentes dimensiones por lo que, podemos pensar que cuando nuestra alma muere en este mundo, en el mundo que conocemos; el alma, la energía o el espíritu viaja a través de los multiuniversos para parar a otra dimensión de la que no sabemos nada, que no podemos ver ni sentir.

Pero ¿qué tal si nosotros creáramos esa dimensión a nuestro antojo?

San Junipero es el cuarto episodio de la tercera temporada de Black Mirror, serie de televisión británica donde relatan cómo la tecnología nos cambia, nos domina y saca lo peor del ser humano. Este capítulo cuenta la vida de dos chicas: Yorkie y Kelly, quienes se conocen en un antro de los años 80’ y poco a poco las dos comienzan a enamorase. Uno de los problemas es que sólo se pueden ver cada ocho días y tú como espectador no sabes el porqué.

Mientras pasa la historia te das cuenta de que ese lugar en el que ellas están no es real, es una dimensión creada por el ser humano llamada San Junipero. La historia te relata que cuando estás a punto de morir, o te encuentras en coma o con una enfermedad terminal, puedes tener acceso a esta dimensión a través de un pequeño dispositivo conectado en tu cerebro. Estas pruebas se hacen cada semana y cuando entras en este estado mental, viajas a esa dimensión donde existe la fiesta, la música y la diversión. Las dos protagonistas están en esta faceta y por eso utilizan el sistema para viajar y vivir una vida llena de alegría.

Lo más impactante de este capítulo es que, al morir, puedes decidir si quedarte por toda la eternidad en San Junipero o no. ¿Tú qué harías? ¿Elegirías la eternidad en esa dimensión o desearías explorar otros multiuniversos? Una pregunta interesante.

Existe un libro que narra un poco sobre esto y, aunque no de la muerte precisamente, sí sobre dimensiones desconocidas donde vamos a parar por obra del universo que juega con nosotros. Éste se llama “Un lugar llamado aquí” escrito por Cecelia Ahern. Esta historia está muy alejada del género de ciencia ficción, pero te dejará pensando que tal vez eso pase en nuestra realidad y ni siquiera nos damos cuenta.

Un lugar llamado aquí cuenta la historia de Sandy Short, una mujer especializada en buscar personas perdidas. Esta afición surgió cuando de niña perdió uno de sus calcetines y su deseo más fuerte era saber a dónde iban estas cosas. Un día ella se pierde y llega a “aquí”, el lugar al que van las cosas y seres vivos extraviados. Personas, llaves, perros, etc…toda una sociedad en otra dimensión donde las cosas perdidas llegan.

Me dirás, esto no tiene nada que ver con la muerte, pero sí con esos multiuniversos de los que tanto hablo.  Sandy fue a donde las cosas se pierden pero ¿y si hubiera ido ahí donde las almas llegan cuando su cuerpo muere? ¿Dónde la energía sigue viviendo y existen tiendas de ropa y comida? Al final la muerte es una pérdida, y pueden llegar a “aquí”, aunque no sabemos si exista, dónde esté ni cómo es.

Variantes e inspiración en una masa para hacer donas

Hace poco fuimos a una fiesta de niños y en ella colocaron una barra de donas, cosa que para los niños y los papás de los niños disfrutamos mucho.

En ella estaban las tradicionales donas con azúcar y cubiertas de chocolate.

Esto me llevo a consultar qué tipos de donas podemos encontrar fuera de las más conocidas a lo que me encontré con esta pequeña lista:

  • Buñuelos de manzana: Hecho por la incorporación de trozos de manzana dejando caer las porciones de esa masa en aceite, para conseguir una forma irregular. Generalmente están esmaltadas o cubiertas con azúcar. En los Países Bajos se llaman Appelflappen.
  • Dutchie: Es una dona de levadura esmaltada y cuadrado.
  • Cola de castor: Es una dona ancha y plana que se asemeja, como era de esperar, a la cola de un castor. Las bolas de masa se despliegan y se estiran antes de que estén fritas. Generalmente revestida de azúcar y cubierta de diversos ingredientes dulces.
  • Dientes de sidra: Este tipo de donas se cocinan generalmente en la temporada de cosecha de manzana. Son típicas en el noreste de Estados Unidos particularmente en Nueva Inglaterra. Dentro de sus ingredientes se incluyen la sidra de manzana en la masa junto con la canela y la nuez moscada. Algunos están cubiertas de canela y azúcar o solo azúcar.
  • Rollo de canela: Muchas tiendas de donas tendrán anillos de espuma circulares con una espiral de canela o canela con azúcar, hechos de masa de donas y fritas de la misma manera.
  • Donas de papa: Algunas empresas utilizan puré de papas o almidón de papa, la sustitución de algunos o todos de la harina en la masa. Tienden a ser más ligeros que otras donas con más contraste entre el interior y el exterior.
  • Dulce de crema: Son donas que incorporan crema agria en la masa, a menudo son esmaltadas o cubiertas con azúcar en polvo o canela.

  • Agujeros de dona: Son pequeñas donas esféricas con el significado para representar el agujero “que falta” del buñuelo. Por lo que se pensaría que se hace realmente de la “sobra” de la masa perforada de la dona que tiene una forma de anillo más grande. Bajo este mismo concepto podemos encontrar las variantes como los agujeros rellenos.
  • Malasadas: Donas de estilo portugués, elevadas y sólidas (sin agujero en el centro). Aunque se desarrollan en Madeira, ahora son muy populares en las zonas de asentamiento portugués. Se sirven sencillas o con varios rellenos a base de crema o fruta: chocolate, haupia (coco), mango, maracuyá.
  • Beignets: Un buñuelo de fritura sin freír, sin agujero y de origen francés. En los Estados Unidos, son más populares en Louisiana y Nueva Orleans en particular, donde generalmente se sirven con azúcar en polvo. En Francia, los beignets se rellenan a menudo con un relleno de fruta. En los menús de restaurante, ocasionalmente se utiliza para referirse a muchos tipos de buñuelos fritos salados: coliflor beignets, beignets de ostras, beignets de queso …

Esta es solo una peña muestra de lo que la base de la masa con la que se hace una dona inspira a otros para hacer increíbles variantes a lo largo y ancho del mundo.