Baterías anti-aéreas

Hace poco, al buscar información acerca de unos préstamos rápidos y seguros, vi una noticia de una aeronave militar que fue derribada en las montañas de Afganistán por un grupo rebelde afiliado a las numerosas células terroristas de aquel lugar, algo que sucede mucho más seguido de lo que se reporta, debido a la tremenda vulnerabilidad de la mayoría de las aeronaves, tanto civiles como militares, en contra de estos proyectiles anti-aéreos.

Sin embargo, esto no es muy nuevo, ya que las aeronaves llevan teniendo este gran problema de vulnerabilidad ante los aparatos antiaéreos desde la década de los años 60, ya que fue en estos años cuando el derribamiento más famoso y escandaloso se llevó acabo cuando los misiles antiaéreos derrumbaron un avión espía norteamericano de tipo U2, al patrullar los meridianos cubanos por sus coordenadas espaciales (el  U2 volaba en la atmósfera).

La razón por la cual aquella aeronave norteamericana fue derribada, fue debido a la naturaleza de su misión, una misión cuyo objetivo era el fotografiar posiciones de la isla comunista donde se sospechaba que se salvaguardaban misiles nucleares soviéticos, que podrían ser utilizados para atacar toda la costa este nuclearmente y consecuentemente destruyendo toda esta parte del país norteamericano, incluyendo su capital.

El segundo derribo de un avión de combate por misiles anti-aéreos cuya historia le dio la vuelta al mundo fue el caso del avión norteamericano de tipo F-16, que fue derribado en Bosnia por las fuerzas rebeldes serbias en el conflicto de Kosovo.

El avión fue derribado por una razón similar a la del avión U2 en la guerra fría, ya que el F-16 volaba en una zona prohibida para fotografiar tumbas, donde se había cometido genocidio por las fuerzas del comandante Milosevich.

Lo más interesante de esta historia es que el piloto norteamericano pudo sobrevivir este derribo y pasó 8 días tras las líneas enemigas, batallando cada segundo para burlar las misiones de captura de las fuerzas serbias y para fotografiar las tumbas donde se llevaban a cabo los genocidios, algo que pudo llevar de regreso a base en el portaaviones que después regresaría a San Diego.

El aparato anti-aéreo o SAM, como es mejor conocido, es un sistema cuyo objetivo es derribar objetivos en el aire de cualquier naturaleza.

Los esfuerzos para concretar un sistema anti-aéreo efectivo comenzaron en los años de la Primera Guerra Mundial, con unos misiles anticuados, diseñados para derrumbar globos de reconocimiento enemigos y avionetas de combate; sin embargo, nunca se logró derribar ninguna avioneta de combate en toda la guerra, mientras que sí se derribó una gran cantidad de globos de reconocimiento.

Durante los años de la Segunda Guerra Mundial, se desarrollaron muchos mecanismos antiaéreos, como el lanzallamas japonés (también conocido como el incendia-nubes) o el cañón antiaéreo alemán de 88 milímetros, después utilizado como artillería anti-tanques, demostrando una letalidad mayúscula para todos los vehículos blindados.

La Guerra Fría fue un momento clave para la creación de los sistemas anti-aéreos, primero de carácter sub-sónicos y subsecuentemente supersónicos.

El día de hoy, una aeronave puede hacer muy poco encontrar de los sistemas antiaéreos.